Tu no tienes derecho a nada

Me jactó de repente en no tener alineaciones concretas con ninguna ideología, religión, filosofía, partido político o equipo de fútbol. Creo que le debo eso a mi padre quién tenía la sanísima costumbre de alinear sus preferencias con el que siempre ganaba. Su corazón no estaba en la pasión de la división sino en la potencialidad de la victoria.  Al inicio de las temporadas de soccer, americano, basquetbol, voleibol y hasta tenis, él analizaba como estaban jugando los equipos y para el final de la 4ta o 5ta semana ya tenia a un equipo campeón de sus afectos. Si en la parte previa a la final su equipo caía, él retomaba su pasión y la invertía en un nuevo equipo. Esto lo hacía sin tomar en cuenta siquiera que la selección mexicana de tal o cual deporte estuviera en juego. Siempre le apostó al ganador.

Me imagino que eso me hace no clavarme en ningún asunto que no me compete directamente a mi, es decir, no pongo mi pasión en algo que yo no escribí ni algo que yo no tengo el control. Me agradan los animales y puedo acariciarlos, jugar con ellos y hasta mimarlos, pero si un siberian husky y yo fuéramos .los últimos sobrevivientes en la tierra, haría tacos al pastor y caldo siberiano por una semana.De haber protagonizado “soy leyenda” no habría pastor Alemán en la trama, solo pastor. Por lo mismo tampoco los defiendo con post de odio a los que los maltratan.

Sin embargo, también de esta forma de vida de andar con reglas prestadas, prohibiciones ignoradas, pasiones alternadas y apuestas al ganador no solo salen beneficios, también viene una tremenda responsabilidad personal que desearía a veces no haber descubierto.

Amé el discurso que esta en este video. Me gustó la noción de eso… Tu no tienes derecho a nada. Y es cierto. Excepto por la lucha, valor, entrega y dedicación de unos cuantos en el pasado, nosotros no tendríamos constituciones, leyes, instituciones que se dedican a darnos los llamados “derechos inalienables”. La dignidad, la libertad, el trabajo, la vivienda, etc. etc. Pero por desgracia nos hemos vuelto conchudos y baquetones. Dado a que tenemos esos “derechos” nos damos el lujo de las atribuciones.

Tengo derecho al trabajo, pero hoy ando medio crudo, mejor no voy. Tengo derecho a la libertad, por que no darle una pequeña nalgada a la fémina que pasa frente a mi y me echo a correr?. Tengo derecho a la dignidad, por que no la asesino yendo a un putero?

No malentiendan, no doy consentimiento ni excusa para cualquier actitud antisocial, antitética, antimoral. Cada quien sabe su negocio. Lo que si puedo decir al escuchar estas palabras de un político ficticio (no creo que ninguno real tenga la templanza, carácter o siquiera entendimiento para decir algo así.) es que verdaderamente vivimos en una sociedad hecha de personas que creen tener todos los derechos y ninguna de las responsabilidades.

Me encanta Mexico, lo amo, no pediría vivir o haber nacido en ningún otro lugar, aun con las obvias ventajas de haber nacido unos miles de kilómetros al norte. Amo México por que verdaderamente hay una libertad plena para el ciudadano promedio que no se mete en problemas. Por años hemos sido parte de la corrupción del sistema. $50 pesitos en el seguro para que me toque cita ese día, $6 pesitos pa la coca del viene viene pa que me deje estacionarme en doble fila, $200 pesos para sacar la bola negra en el servicio militar, $50 pesos para que el mesero me de la mejor mesa y me atienda bien desde el principio de la noche y la casi tradición centenaria de darle $100 baros al gendarme por pasarme el alto y que no me levante la multa.

Hermanos mexicanos, la corrupción no nació con el gobierno, ni con los políticos, ni con la revolución. Nació en él, en mi, en tu papa, en tu abuelo, en tu maestro, en tu vecino, en tu abogado, pero principalmente en ti. Peña Nieto, Zedillo, Fox, Calderon y pa atrás son un reflejo de tu sociedad. Claro, hoy las redes sociales nos hacen mas vocales en cuestiones ajenas y podemos destrozar al que tiene la mala suerte de estar en el spotlight cuando un celular graba, pero que tal nosotros en los rincones oscuros de nuestras vidas.

Hoy mexicanos, hay de dos sopas. O nos dedicamos a condenar las consecuencias de nuestra propia irresponsabilidad o nos damos cuenta que no tenemos derechos, debemos trabajar por esos derechos y así, esperemos que en poco tiempo, ejerzamos nuestros derechos con mas fortaleza y entonces quizás veremos a un Mujica en la presidencia.

Y arriba House of Cards.

Un comentario

  1. carmina dice:

    Love it bro.

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