Tu huella es mi paz…

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Y tu horizonte es mi temor….

Así reza una canción de Alejandro Sanz y creo que estoy de acuerdo con el 50% de la frase. A veces, en verdaderamente contadas ocasiones, uno se encuentra caminando en la senda de su vida, papaloteando por las calles cual peregrino rumbo a la basílica en 13 de diciembre, y se encuentra a una persona con la cual compartir, reír, vivir y seguir. Y uno se da cuenta de que en ese andar pausado de la mano de alguien le hace sentir una paz infinita.

Muchas veces tomarme de la mano de alguien significaba estrés, a veces angustia, a veces presión y hasta en momentos hastío y rechazo. Pocas veces me daban ganas de salir de mi letargo. Pero nadie me había dado paz.

Será que no existe el amor verdadero si no logras encontrar la paz adentro de ti?