A que equipo le vas?

“Te heredan su complejos, iglesia y hasta equipo de futbol.”

Reza Ricardo Arjona sobre la familia en una de sus escasas desatinadas observaciones que tienen sentido. Tiene una muy mala costumbre la gente de tu entorno de influenciar cada paso que se camina. De entrada solo por el hecho de nacer, en México, en la colonia donde nací, con los padres que me procrearon, ya me dio toda una idiosincrasia de la cual sería terriblemente difícil escapar.

Por fortuna tuve a un padre diferente. Diferente quizás sea una menospreciación del término. Mi padre es, a falta de un mejor término, especial.

Una de las particularidades de mi padre, a comparación de otros padres que he conocido es el fútbol. En verdad lo disfrutaba. Y era un férreo apasionado del mismo. ¿Qué tiene eso de particular? ¿No es acaso el fútbol el deporte nacional, la razón de las querellas familiares más intensas? ¿Qué no se han provocado motines y alborotos civiles por este deporte? Sí. En eso mi padre conservaba una naturaleza común. Donde el hilo se deshilachaba era en sus preferencias de equipo. Mi papá tenía el síndrome “Le voy al que gane”. No era un oportunista, claro que no, por lo menos no en eso. Cuando tenía una preferencia en un equipo justo antes de empezar el partido, se mantenía firme a sus convicciones y apoyaba aquel equipo que había elegido, aunque también se daba el gusto de cambiar en el medio tiempo su preferencia si a su modo de ver, el equipo de su predilección había estado “vendido” o “acabado”

. Lo que lo hacía diferente es que mi padre siempre analizaba una temporada y, en el tercer partido de la temporada, ya tenía una clara visión de quien podría ser el ganador de la copa final y se alineaba con este equipo. No se detenía a argumentar asuntos de fidelidad, pertenencia, tradición o sensibilidad geográfica, en otras palabras, no porque fuera de veracruz, era tiburón o porque la familia fuera americanista él lo era o por que era nacionalista extremo él era chiva. Cada temporada regular o campeonato modificabas sus preferencias basado en la capacidad de juego del equipo por la temporada determinada. Sus preferencias siempre estaban estudiadas conforme al equipo que pudiera llegar a la meta final y disfrutaba terriblemente los partidos finales de la copa con un equipo capaz y no un equipo cuyo color llamara su iris, su pasado o su tradición.

Esto tuvo varias repercusiones en mi manera de abordar las cosas en la vida, una de ellas es la no-afiliación. Me gusta mucho conocer otras culturas, religiones, estilos de vida, filosofías y políticas, aprendo de ellas, vivo de ellas y hasta adopto partes de ellas como complemento de mis carencias filosóficas personales. La cuestión es que no me da la gana rendirles culto a ninguna.

Y por habría de? No es la separación de religiones, partidos políticos, filosofías, puntos de vista sobre la carne, los animales, la galantería y el equipo de fútbol una de las razones por las cuales estamos divididos? Es obvio para cualquier observador de la naturaleza humana el porqué de los códigos  estrictos de secesión. Es mucho más fácil mantener a una turba calmada cuando todos se sujetan al mismo set de reglas que tienen inherentes desde la infancia. Es mucho mejor tener Jalisco en trifulca imaginaria contra Nuevo León por un Tigres-Chivas que teniendo a ambos estados cuestionando la gestión de sus respectivos gobernantes. Es mucho mejor tener a los católicos prohibiendo los abortos contra los ateos queriendo condenar scientólogos por creer que dios es extraterrestre que los dos se pongan realmente a descubrir el problema ontológico. Por el lado de nosotros, los seguidores de filosofías, es mucho mas cálido, sencillo, acurrucador y abrazador el tener a un bonche de personas a nuestro lado gritando una consigna y es natural en el ser humano necesitar a mas humanos de nuestro lado.

Pero no sería mejor dejar de ser “chiva de corazón” Y empezar a ser “Joaquín de corazón” O “Gilberto de hueso colorado” ¿Por qué no tomamos un poco más de orgullo en ser quienes somos más que la filosofía que queremos llevar?

Quizás eventualmente ser solo “Cole” pueda trascender la propia vida de Cole  y volverse una “Colevisión” como quizás estos tipos que se llamaban…. Jesús, Budha, Krishna, Noe, Seth, Darwin, Mahoma, etc.  creo que fueron?

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